Alumnos y maestros de 10 colegios de educación especial de la zona norte y centro sur del estado Anzoátegui derrocharon simpatía, alegría y mucha creatividad en la Primera Muestra de Títeres de Educación Especial e Inicial que se llevó a cabo los días 26 y 27 en Puerto la Cruz y Anaco.

Con guiñoles improvisados, muñecos en mano y toda la disposición de presentar un bonito espectáculo, cerca de 30 niños con retardo mental de moderado a severo, utilizaron la ayuda de sus docentes de aula para maniobrar graciosos muñecos y contar emotivas historias basadas en el amor, el perdón, el respeto, el compañerismo, la amistad y la conservación de los recursos naturales, entre otros importantes valores.

Los montajes fueron la medida de lo aprendido en previas jornadas de entrenamiento que cumplieron los docentes de los pequeños artistas, en el Primer taller de costrucción y manipulación de títeres organizado por la Zona Educativa.

Y el resultado no sólo satisfizo a los evaluadores. Docentes y sus pupilos mostraron cómo las barreras se trascienden con inteligencia, paciencia, amor e ingenio.

Buscando la integración.

Si bien es cierto que el proceso de aprendizaje se torna más lento por sus discapacidades, estos niños y jóvenes tienen el mismo potencial que otros compañeros de su edad para participar en jornadas culturales de este tipo, según explicó Vivian Melendez, docente del nivel inicial en el Ieeb Rómulo Gallegos en Puerto la Cruz.

“El objetivo de estos eventos -prosiguió- es que cada uno de ellos pueda desarrollar destrezas y habilidades que le permitan integrarse emocional y psicológicamente en las actividades de su entorno.

A través de sonidos, acciones, bailes, mímicas, gestos y música, los docentes logran que eleven su autoestima, que pierdan un poco el temor de enfrentarse a las situaciones cotidianas, y que sientan que son capaces de leer, escribir, trabajar y hacer otras tareas que mejoren su calidad de vida.

Esto precisamente fue lo que demostraron estos niños y jóvenes quienes con total naturalidad consiguieron manipular marionetas, incluso confeccionadas por ellos mismo, como parte del programa de educación que reciben en sus planteles.

Cada presentación tuvo su encanto particular. Algunas más cortas que otras, pero todas fueron elaboradas con el firme propósito de incentivar el sano disfrute en estos pequeños que merecen tener las mismas oportunidades que los demás.”